con la justicia
de las flores
he dado
el último beso
inconfesable
a la muerte
he vuelto
al color
de las flores
al aroma
de los frutos
debo
un espejo
a mi nombre
victoria camus
Robar la música, la música del corazón de las palabras. Sílabas y melodías encontradas en las bocas o dibujadas en las paredes. Como si las llorara un dios con arpas, como si las llovieran pentagramas ilusionados. Truenos de consonantes, garúas de vocales, granizos y graznidos en las sintaxis. Terremotos con grietas en las tonalidades, tonadas, entonaciones. Puntos articulados, fonos, hiatos, propios silencios, voces poéticas.
con la justicia
de las flores
he dado
el último beso
inconfesable
a la muerte
he vuelto
al color
de las flores
al aroma
de los frutos
debo
un espejo
a mi nombre
victoria camus

adentro un océano
con una sola orilla
deseo de que
sólo fuera agua
1
oh / victoria /
lloré tanto que olvidé desembarcar del barco
que naufragaba en mi océano de lágrimas
mi deriva de lágrimas
2
oh / amor /
¿si las palabras fueran líquidas/ podrías oírme
podrías nombrarme en mi disolución?
mi nombre en tu voz
3
oh / derrota /
con sólo tres sílabas
dirías mi nombre
// basta //
victoria camus